Amo los platos sencillos, en los que no es necesario seguir varias elaboraciones y usar un montón de ingredientes.
¡Además en esta receta se ven tan bellos sus colores!
Manos a la obra, precalentamos el horno a 200 grados, calor arriba y abajo. Partimos una berenjena y un tomate en rodajas finas, cortamos unas lascas de queso y otras de cecina. Pintamos con aceite las berenjenas, ponemos el queso, Orégano, tomate, unas hojas de espinacas baby, cecina y sal.
Regamos con un chorrito de aceite por encima y al horno. Tenemos aproximadamente unos 15 minutos y otros 5 en función grill.
Sólo nos queda disfrutar de este plato tan rico. El crujiente de cecina le da un toque genial.
